lunes, 20 de junio de 2011

En busca de la verdad, el origen de los dioses... (primera parte)

Desde la infinitud del tiempo-espacio existían una cantidad de seres que desconozco, estos seres crearon otros seres inferiores a estos pero aún así todas sus creaciones eran perfectas, no existían diferencias entre los seres de cada especie, no habían guerras ni emociones, todo seguía un esquema sistemático y aburrido...

Fue entonces que Okasan Winnie-masquesama (uno de los seres de esta hermandad de entes superiores) aburrida de este sistema aburrido y sin cambios decidió alejarse de sus hermanos. Viajando a través de su panal interestelar Okasan Winnie-masquesama descubre un sistema solar compuesto por un sol y varios planetas, entre esos el planeta Tierra, atraída por el color azul de la tierra decide que creará a su nueva sociedad en este planeta...

Tocando tierra empieza a crear distintos seres, primero tiro piedras al agua transformándolos en peces y otros animales marinos, al ver la belleza de los peces decide modificarlos y darles unas extremidades creando asi a los anfibios, los anfibios empezaron a escapar del agua porque estaba sobre poblada creándose los reptiles, estos necesitaban protección así que creó las plantas para que dieran protección del sol, los reptiles empezaron a necesitar algún alimento y como ya no podían volver al agua en busca de alimento empezaron a comer sus propias protecciones, dándose cuenta que las plantas pueden comerse logró que algunos animales vivieran de comer estos alimentos. Los reptiles al comerse sus protecciones solares necesitaron otra forma de poder cuidarse, así se le dio pelo y se crearon los mamíferos....

Resulto ser que los mamíferos eran simpáticos y juguetones, algunos colgaban en arboles e incluso caminaban en dos pies pero Okasan Winnie-masquesama estaba insatisfecha así que decidió darles inteligencia, sin embargo, no era tarea fácil y fue aquí donde creó a Chunnie-sama

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Free JavaScripts provided
by The JavaScript Source