El joven monje y el joven de negro se miraron y empezaron a analizar lo que habían escuchado, de pronto el monje se dio cuenta que se sentía extraño y cerro sus ojos para intentar identificar que le pasaba y se sorprendió al ver una imagen nítida e inesperada, la imagen de la diosa que acababa de conocer, su cara de odio (¬¬) hacia él y se explico lo inevitable, estaba perdidamente enamorado de la diosa, fue la misma sensación que sintió cuando estaba meditando, su destino era con ella.
Sin vacilar ni un segundo se aventuro en busca de la diosa y el joven que lo acompañaba lo siguió en silencio, pero antes de llegar al templo se avergonzó y quiso devolverse, el joven de negro le dijo que esperara allí y entraría por ella, al entrar descubre a la diosa ensimismada y un poco melancólica, el joven se acerco y le pregunto si le pasaba algo, ella despertando de su sueño le responde: "Aquí estoy con los seres que amo, pero envidio a los mortales y sus historias de amor y amistad". Él le responde "Yo soy humano y tampoco conozco lo que es el amor y la amistad, pero se que afuera hay un hombre profundamente enamorado y desea hablarte pero no se atreve. ¿ Podrías darle una oportunidad?". La diosa se sonroja y niega violenta y rotundamente, pero el mortal le dice: "No es esto lo que quieres, una historia de amor, ademas siento que el amor que siente el monje es reciproco, se que en el fondo lo amas, lo se". La diosa le amenaza: "Que sabes tu que es lo que siento, soy la diosa del amor y se lo que es el amor, no necesito que tu, un simple y estúpido mortal me diga que hacer". El joven le responde burlesca mente: "Me lo dicen a menudo y de distintas formas, la aventura te espera y tu sabrás que hacer, siento la conexión entre ustedes dos y también se que nuestros destinos están unidos" y se marcha.
Al salir se encuentra que el monje ya no estaba y volvió a entrar y para su sorpresa la diosa también desapareció. En eso Chunnie-sama se acerca al mortal y le dice "Bienvenido, te estábamos esperando".
Él no se extraño y siguió hasta el interior del salón, en este lugar se dieron a conocer los dioses (menos Paola-sama que fue de paseo a sicopatear a los humanos y a decirse que las adolescentes son demasiadas agrandadas). Los dioses ven el interés del joven y le dicen que es hora de hacer un pequeño cambio en sus vidas, así disponen a este humano el cargo de mensajero entre los dioses y los humanos y cada uno le da una habilidad. Chunnie-sama le entrega el conocimiento y el hambre de aprender, Susu-sama le promete acompañarlo en su futura aventura y que le dará habilidades dependiendo de cada momento, Yunin-sama le dice que le enseñara el camino del placer y la alegría (sobre todo placer) y la madre de todos los dioses Okasan Winnie-masquesama le indica: "Escucha con atención, mi hija más pequeña ha abandonado su inmortalidad por amor, te encomiendo la misión de cuidarla y protegerla, y si cumples tu misión y los dioses te acompañan alcanzarás un lugar entre los dioses y obtendrás la inmortalidad"...
Y así fue como el destino de estos dos mortales se unió con el de los dioses....
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